La comercialización y el marketing como herramientas de gestión empresaria, me permiten conocer y satisfacer a mi público consumidor. La capacidad de detectar en mi mercado necesidades insatisfechas que se transformen en oportunidades de negocios es una facultad que toda persona puede desarrollar a través de la incorporación de conceptos fundamentales que me llevarán a elevar el grado de satisfacción de mi cliente y mejorar la rentabilidad de mi empresa.
En el desarrollo de la vida empresarial actual, las esferas correspondientes al marketing y la comercialización han cobrado una vital relevancia la cual se refleja en el quehacer e inversión diaria de las compañías de mayor éxito a nivel mundial.
El manejo de estas herramientas y el conocimiento en ambos aspectos se han vuelto imprescindibles a la hora de gestionar una organización, cualquiera sea su dimensión. En tiempos pasados, muchos gerentes o dirigentes de empresas solían manejar estos temas basados, principalmente, en experiencias anteriores fusionándolas con una dosis de intuición. Sin embargo, en un mundo de crecimiento y movimientos vertiginosos permanentes, estas recetas han quedado fuera de órbita y constituyen más una garantía de fracaso que una mínima posibilidad de éxito.
Es por ello, que la capacitación en las temáticas de marketing ha cobrado un protagonismo de grandes dimensiones. Es a través de este tipo de instrucción que la persona de empresa (o cualquier tipo de organización sin fines de lucro) adquiere las herramientas básicas e imprescindibles para el conocimiento profundo y manejo de su mercado de interés.
Requisitos fundamentales para el éxito de toda corporación, cualquiera sea su tamaño o ubicación geográfica pues, si no conozco a mis clientes, muy difícilmente pueda reconocer y atender a sus necesidades. El éxito de todo negocio recae inevitablemente en el profundo conocimiento de mi público destino (o target) es ahí donde el marketing aparece como protagonista absoluto al proveerme de los instrumentos y capacidades necesarias para un crecimiento sostenido en el largo plazo.
Los cursos de marketing suelen contemplar contenidos enfocados en: técnicas de investigación de mercado; creación e implantación de una marca en la industria; imagen corporativa y desarrollo de estrategias de comunicación acordes; cómo comercializar y promocionar mi producto o servicio (se utilizarán estrategias diferentes según se trate un bien tangible o intangible); entre otros temas.
Donde todos ellos deberán de verse plasmados en lo que denominados Plan de Marketing, documento en el cual se reúne toda la información relevada y los pasos a seguir para el logro de los resultados comerciales que la empresa se ha fijado. Dentro de este documento solemos encontrar, además de los contenidos previamente descriptos, elementos fundamentales como: las 4P del marketing (definición del Producto a comercializar; su Precio; Plaza o punto de venta; y estrategia de Publicidad y Promoción); análisis FODA de mi negocio u oportunidad (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas); estudio de competencia, entre otros.
El marketing es tan vital e importante para el crecimiento y mantenimiento de una empresa ya establecida en el mercado, como para aquella próxima a iniciarse y que necesita conocer su “campo de batalla” antes de salir a luchar al mismo.
Las exigencias actuales demuestran que es imposible ser exitoso en lo que hago si no conozco mi mercado y, en consecuencia, cómo retarme y relacionarme con él. El buen manejo de las herramientas del marketing me permite no sólo vender los bienes o servicios que produzco, sino saber a quién venderlo, de qué manera, mediante qué medios y a qué precio. Logrando así una asignación y administración óptima de mis recursos disponibles, al tiempo que gano participación de mercado.









