El Asistente de Dirección constituye un puesto estratégico en el desarrollo de toda compañía pues representa la mano derecha y referente inmediato de la Dirección. Amplios conocimientos del mundo corporativo y el negocio específico son requerimientos excluyentes para un desempeño exitoso en esta posición.
A diferencia de otros puestos dentro de la organización, donde cada uno desarrolla una labor específica y bien determinada, el Asistente de Dirección desempeña una tarea donde se requiere un conocimiento global de toda la corporación y los diferentes procedimientos que dentro de ella se desarrollan.
No basta con sólo saber lo que sucede en el área de marketing o finanzas, sino que –además- debe comprender cómo es que los distintos ejes de la gran maquinaria organización interactúan cotidianamente y dependen unas de otras para el logro de las metas corporativas.
El Director delega en el asistente gran parte de sus tareas cotidianas, pues es ésta la persona indicada en quien confía para ser exitoso en su labor y, a tales fines, la ha seleccionado. El perfil de puesto de un asistente de dirección requiere del manejo de tecnologías y aplicaciones informáticas (software de gestión, programas de diseño, y otros), como de una actitud proactiva, organizada y responsable.
Todas estas características pueden cultivarse y desarrollarse mediante la capacitación en el manejo de herramientas que hacen a la dirección de la empresa. Empezando por el conocimiento del desarrollo estructural de una organización; sus procesos, recursos humanos, materiales y económicos. Pasando por la elaboración de informes y documentos; preparación de la agenda; la organización de eventos corporativos y actos protocolares; la coordinación de viajes de negocios y el armado de presupuestos.
Finanzas, administración, marketing, recursos humanos, derecho empresarial, y más, se funden todas ellas en una única pieza clave para el logro de los objetivos de la Dirección Corporativa.
La capacitación en idiomas es también relevante en este aspecto si el puesto se desarrolla en empresas de alcance multinacional, o bien, con relaciones comerciales, o de negocios, a nivel internacional que requieran de comunicaciones estratégicas con stakeholders de otros países.
La actualización permanente de los conocimientos vigentes es un requisito fundamental en puestos de esta envergadura, donde la asistencia al Director se convierte en ciertos planos en una Dirección compartida en la que ambos deben conocer el negocio y sus variantes en profundidad, como así también, desarrollar soluciones posibles y estrategias a implementar ante las variables situaciones que plantea el mercado en lo que a gestión de proyectos se refiere.









